Primera sesión estatutaria del #fest
Amiguitos, don't drink and tuit!
[urielo]punto[com]
Así se llama mi bebida y está poooooooooooca madre.
Envídienme.
Hoy recordé el canto caniche, un canto adolorido por lo cabrón del calor que han soportado desde hace muchos años, al menos 100, los campesinos en la zona de La Laguna, allá en el norte, entre Torreón, Lerdo y Gómez Palacio.
Juan Pablo Villa, el cantante del video y una voz privilegiada, también admira el canto caniche, aunque su versión de 'Debajo de un árbol' sea auxiliada por un loop rítmico y de voz. Los campesinos de La Laguna cantan en tríos, sin instrumentos musicales. Sólo tres voces, bien aguardientosas por la joda de la cosecha de algodón, una principal y sus dos compadres para respaldar el fraseo. Es una música maravillosa, bien parida en el desierto. Ya me dieron más ganas de volver a Torreón.No paro de ver GQ. En esta ocasión, en su versión para iPhone. La disfruto en serio. A pesar de kindles, Sony readers y la presunta Apple iTablet que, valga decir, cada vez está más y más cerca, estoy disfrutando mucho leer en mi teléfono. Y cuando se trata de honrar a estos tipos (más otros cinco bloques que me valen corneta) con sendas fotografías, termino por ponerme de pie:
Las imprimiré y enmarcaré para tenerlas cerca de mi escritorio. Waltz. Stone y Williams. Eastwood. Vaya cuarteto de cabroncitos. Qué apestoso sería el mundo sin ellos, sin 'Inglorious Basterds', sin Twitter o sin la mejor película de 2009, para quienes vivimos debajo del Río Bravo, 'Gran Torino'.
Qué miserable sería la vida sin ellos.Aproveché el encerrón que debí hacer por el ataque de gripe que me dio hace dos noches para adquirir más aplicaciones para el iPhone, actividad en la que, si fuera deporte olímpico, ya me hubiera coronado campeón.

¿Y qué descubrí esta vez? Pues el intento, extraordinariamente bien logrado, de GQ para ofrecerse en una plataforma distinta al ecocida papel. Por 30 del águila, la revista completita. En Sanborns cuesta casi 100, así es que por el puro precio la descargué.
La navegación dentro de la revista es muy buena. Puedes ver una especie de e-paper de los spreads si 'acuestas' el iPhone y elegir qué foto ver o qué artículo leer poniendo en vertical el teléfono. Si eliges un anuncio te aparecerá la opción de ir al sitio web de la campaña en cuestión. En realidad, ir y venir por la revista digital es una delicia. Ya concentrados en el contenido, me detendré en tres distinciones que hace el equipo de GQ a tres claras evidencias de lo bueno que estuvo 2009 en materia de cine Made in Hollywood: Clint Eastwood, 'Hangover' y Christoph Waltz, mejor 'bad-ass', combo gracioso y villano del año, respectivamente. ¿Alguien podría estar en desacuerdo con esas clasificaciones y galardonados? Si en serio lo hay, a leer GQ para despertar a la ardilla.
Entre los evagelistas de Linux, Jon Hall, aka 'perro rabioso', es uno de los más prolíficos. El tipo dirige la iniciativa pro Linux/ Software Libre más importante en el mundo y, como rojillos que somos, Carlos Mendoza @manchate y su servidor (@urielo) charlamos 20 minutos con él aprovechando que pasó por CampusParty México.
Y más allá de su jipies, tiene un mensaje para aquellos que creen que el mundo de software libre sólo es para loquitos: hay muchas personas allá afuera haciéndose ricos con OpenSource. ¿Tú quieres seguir haciendo rico a Bill Gates o Steve Jobs o hacer tu propia fortuna? La charla, completita, en jambitz.com en unos minutos.
